Emprendedor Inmune
Cuando se habla de emprendedores inmunes al desánimo se suele citar a
Thomas A. Edison, que quemó decenas de miles de bombillas hasta lograr
que se hiciera la luz. Se cuenta que, en una ocasión, un discípulo suyo
le preguntó: "Maestro, ¿cómo es que después de tantos fallos y errores
usted sigue adelante?". A lo que el inventor respondió: "¿Fallos y
errores? No conozco estas palabras. Sólo puedo decirte que ahora tengo
912 fórmulas de cómo no hacer una bombilla".
El hecho de que finalmente lo lograra tiene mucho que ver con su
convicción de que el genio es un 1% de inspiración y un 99% de
transpiración. Sin embargo, hay una variable más que distingue al
optimista que logra sus objetivos: la capacidad de superar lo que en
cada época parecía posible y razonable.










